Cuando se construye una tecnología para el océano, no hay atajos para probarla en el mundo real. Cada travesía nocturna, cada paso de una tormenta, cada estrecha entrada a un puerto es una prueba. Para SEA.AI, esa verdad ha dado forma a todo, desde la primera línea de código hasta el último reconocimiento: un puesto de finalista en el Prix Next Innov 2026, uno de los concursos de innovación más respetados de Francia.
Seleccionada entre más de 300 aspirantes, SEA.AI se une a un grupo de empresas de alto crecimiento reconocidas por desarrollar tecnologías con auténtico potencial transformador. El concurso está organizado por Banque Populaire y Maddyness, y la final tendrá lugar en París el 11 de junio de 2026.
¿Qué es el Prix Next Innov?
El Prix Next Innov es un premio francés a la innovación que destaca a las empresas de alto crecimiento que trabajan en tecnologías de vanguardia en sectores clave de la economía.
Los finalistas se evalúan en función de cuatro criterios: innovación, viabilidad económica, potencial de desarrollo internacional e impacto mensurable a largo plazo.
Una votación pública, el “Coup de Coeur du Public”, acompaña al proceso del jurado y da voz a la comunidad en general en el resultado.
Ser seleccionado finalista entre más de 300 empresas es una señal significativa de reconocimiento dentro del ecosistema de innovación de Francia.
Por qué SEA.AI: visión artificial que empezó en el extranjero
SEA.AI desarrolla sistemas marítimos de visión artificial que combinan cámaras ópticas, imágenes térmicas e inteligencia artificial para ayudar a las tripulaciones a identificar peligros en el mar.
Esta tecnología contribuye a una navegación más segura al detectar objetos que el radar o el ojo humano pueden pasar por alto con facilidad: restos flotantes, mamíferos marinos, nadadores y embarcaciones de perfil bajo en condiciones de escasa visibilidad.
Lo que diferencia a SEA.AI no es sólo la tecnología en sí, sino cómo se construyó.
A diferencia de muchos sistemas de IA desarrollados principalmente mediante simulación o entornos controlados, los modelos de SEA.AI se entrenaron con datos recogidos durante años de operaciones reales en alta mar.
Empezamos a trabajar con equipos de regatas en alta mar en 2014, y esas colaboraciones produjeron algo de valor incalculable: una biblioteca de millones de imágenes marítimas del mundo real anotadas, captadas en condiciones que ninguna instalación de pruebas puede reproducir por completo.
Noche. Niebla. Mal tiempo. Vías marítimas muy transitadas. A miles de millas de la costa.
“Lo que funciona a 20 nudos en el Océano Antártico funciona en casi todas partes”, afirma Solenn Gouerou, miembro del equipo fundador y responsable de marketing de SEA.AI. “Desde el principio, creímos que la IA marítima debía entrenarse en condiciones operativas reales, no sólo en simulaciones. El océano es demasiado impredecible para atajos”.
La conexión Banque Populaire
Hay un hilo de continuidad en este reconocimiento. Uno de los primeros socios de desarrollo de SEA.AI fue el equipo de regatas oceánicas Banque Populaire, dirigido por el patrón Armel Le Cléac’h.
Estas campañas, que se desarrollaron a gran velocidad por todo el mundo, a menudo de noche y a miles de kilómetros de cualquier costa, generaron el tipo de datos operativos que convirtieron los primeros prototipos de SEA.AI en sistemas de producción.
El hecho de que Banque Populaire sea ahora uno de los organizadores del Prix Next Innov no pasa desapercibido para el equipo.
De las carreras a la vida real
La tecnología que se forjó en la competición en alta mar se despliega ahora en una amplia gama de aplicaciones marítimas. Los sistemas SEA.AI funcionan a bordo de veleros de recreo, embarcaciones comerciales, plataformas marinas, buques autónomos y embarcaciones gubernamentales de todo el mundo.
La misión del producto ha permanecido constante: ayudar a las tripulaciones a ver lo que de otro modo podrían perderse, a tiempo para actuar.
“Durante un evento reciente, un cliente vino a darnos las gracias tras evitar una colisión con dos adolescentes que nadaban de noche en la bocana de un puerto”, explica Gouerou. “Los vio porque nuestro sistema lo hizo. Momentos así son la razón de ser de esta tecnología”.
Ese tipo de impacto en el mundo real es lo que evalúa el jurado del Prix Next Innov, y es hacia lo que SEA.AI ha estado construyendo desde el primer día.
Reconocimiento en toda la industria marina y marítima
La nominación al Prix Next Innov se suma a una creciente lista de reconocimientos internacionales a la tecnología de SEA.AI. Entre los galardones más recientes figuran los premios DAME Design Awards, la Ruta de la Innovación del Festival Náutico de Cannes y Euromaritime.
Cada reconocimiento refleja la misma historia subyacente: una tecnología construida en las condiciones más duras, que ahora hace la navegación más segura para una amplia y creciente gama de operadores.
Lo que viene después
La final y la ceremonia de entrega de premios del Prix Next Innov tendrán lugar el 11 de junio de 2026 en París. Los finalistas se presentarán ante un jurado compuesto por destacadas personalidades del ecosistema de innovación francés. La votación pública para el “Coup de Coeur du Public” ya está abierta.
Para SEA.AI, la nominación no tiene tanto que ver con el premio en sí como con la visibilidad que genera.
“Aunque el reconocimiento nunca fue el objetivo, ser nominado ayuda a acercar la tecnología de visión artificial marítima a un público más amplio”, afirma Gouerou. “Crea oportunidades para comprometerse con más constructores de barcos, operadores de flotas, marineros y organizaciones marítimas sobre cómo estas tecnologías pueden apoyar operaciones más seguras en el mar.”
SEA.AI siempre está dispuesta a mantener esa conversación.
Quiénes somos
SEA.AI desarrolla sistemas de visión artificial para la seguridad marítima.
La tecnología de la empresa combina cámaras ópticas, imágenes térmicas e inteligencia artificial para mejorar el conocimiento de la situación y la detección de peligros en el mar.
Los sistemas SEA.AI, desarrollados originalmente en colaboración con equipos de regatas en alta mar, se utilizan ahora en yates de recreo, buques comerciales, plataformas en alta mar, sistemas autónomos y buques gubernamentales de todo el mundo.
SEA.AI se fundó en 2014 y tiene su sede en Austria.